1. Elige un período
Puede ser una semana o un mes. Usa el mismo período para entradas y salidas y distingue los movimientos realizados de los proyectados.
2. Separa los movimientos
Registra el saldo inicial, el dinero que entra y el que sale. Un ingreso facturado y aún no cobrado no es una entrada de efectivo del período.
3. Mira el saldo y los tiempos
Suma saldo inicial y entradas; resta las salidas. Si el saldo resulta negativo, revisa cuándo cobras, cuándo pagas y qué recursos hacen falta. Evita decidir solo con una suma general.
Cuándo pedir acompañamiento
Cuando necesitas proyectar varios períodos, revisar deudas, planificar pagos o evaluar un proyecto, conviene trabajar con soportes y criterios financieros.
Revisión técnica: 14 de octubre de 2026. Orientación general; requiere revisión de tu caso para decisiones profesionales.